SANTO DOMINGO.- El presidente del Partido Esperanza Democrática (PED), Ramfis Domínguez Trujillo, expresó preocupación tras la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos que permite a la administración avanzar con la eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de 350,000 ciudadanos haitianos, lo que podría derivar en deportaciones masivas.
Aunque reconoció que se trata de una decisión soberana de EE.UU., Domínguez Trujillo advirtió que República Dominicana no puede ignorar las posibles repercusiones regionales.
“El pueblo dominicano tiene el deber de mantenerse alerta. Nuestro país comparte una isla con Haití y cualquier decisión internacional que involucre movimientos migratorios masivos debe ser observada con la mayor responsabilidad y previsión posible”, dijo.
Crisis en Haití y presión migratoria
El líder del PED señaló que la crisis institucional, política, económica y de seguridad que atraviesa Haití podría dificultar deportaciones a gran escala y generar presión migratoria sobre la región.
“Ante esa realidad, la República Dominicana debe prepararse desde ahora para cualquier eventualidad. No podemos actuar cuando la crisis llegue a nuestra frontera; debemos anticiparnos, fortalecer nuestros controles migratorios y proteger con firmeza nuestra soberanía nacional”.
Análisis técnico y monitoreo
Domínguez Trujillo informó que instruyó a su equipo técnico y político a convocar una reunión de análisis para evaluar el alcance de la decisión de EE.UU. y estudiar escenarios que afecten directa o indirectamente a República Dominicana.
“El Gobierno dominicano tiene la responsabilidad de monitorear permanentemente esta situación y coordinar todas las acciones necesarias para garantizar que ninguna decisión adoptada por otros países termine trasladando nuevas presiones migratorias hacia nuestro territorio”.
“RD no es la solución a crisis ajenas”
Enfatizó que la comunidad internacional debe entender que República Dominicana no puede ser la salida a políticas migratorias de otras naciones.
“La República Dominicana no puede ser considerada un destino alternativo para resolver las consecuencias de políticas migratorias adoptadas por otras naciones. Nuestro país tiene el derecho soberano e irrenunciable de decidir quién entra, quién permanece y bajo qué condiciones se autoriza el ingreso, siempre conforme a nuestra Constitución y nuestras leyes”.
Defensa de la soberanía
Reiteró que la defensa de la soberanía debe ser política de Estado, sin intereses partidarios.
“Esta no es una posición contra ninguna nación ni contra ningún pueblo. Es una posición a favor de la República Dominicana. Defender nuestras fronteras, hacer cumplir nuestras leyes migratorias y proteger la estabilidad nacional constituye una obligación irrenunciable de cualquier Estado responsable”.
Llamado al Gobierno
Finalmente, exhortó al Gobierno a reforzar la vigilancia fronteriza, fortalecer la capacidad operativa de las autoridades migratorias y mantener una posición firme ante cualquier escenario que comprometa la seguridad del país.
“La mejor forma de enfrentar una crisis es anticipándose a ella. La República Dominicana debe estar preparada para defender su soberanía, proteger sus fronteras y salvaguardar, por encima de cualquier otra consideración, los intereses del pueblo dominicano”.
Fuente original: AlMomento