El impacto de Aramis Camilo y La Organización Secreta en 1983 fue retomado por El Día al mirar los debuts de orquestas merengueras de aquel año. La publicación plantea que ese proyecto sobresalió por combinar música bailable con una identidad visual difícil de confundir.
El personaje apareció vestido con guiños a los mafiosos de los años veinte: sombrero, lentes oscuros, guantes y ropa formal. Esa puesta en escena creó curiosidad alrededor del cantante, al punto de que podía pasar inadvertido si no llevaba los accesorios asociados a su imagen.
La nota atribuye parte de la estrategia a Raphy D’Oleo, mánager del merenguero. Desde mediados de enero de 1983 comenzó a circular El tente, y más adelante llegó Billete pelao mientras se preparaba el lanzamiento formal de la agrupación.
El debut en tarima ocurrió el martes 2 de agosto de 1983, en el Piano Bar Don Guillermo. Poco después, la banda pasó por El Show del Mediodía y su aparición televisiva ayudó a convertir la propuesta en tema obligado dentro del entretenimiento local.
Joselyn, Señorita, La varita y El motor ampliaron el repertorio que el público identificó con Aramis. Entre los jóvenes se multiplicaron el bigote, los guantes blancos, las botas, la varita y los pasos de baile como señales de imitación callejera.
Entre los estrenos de 1983, el texto menciona a Sandy Reyes, Henry Víctor y La Gran Manzana; también a Carlos Manuel El Zafiro, Alex Bueno y Andrés de Jesús. De abril se citan temas de Alex y Andrés: Por qué solo a tu lado, además de Y cómo es él y Cómo quisiera.
La publicación añade que Alex Bueno creció luego con la Orquesta Liberación, apoyado por Manuel Tejada y Ramón Orlando. También señala que Carlos Manuel El Zafiro, ya fuera del grupo de Bonny Cepeda, colocó varios merengues, aunque el golpe visual de Aramis quedó como una marca de los años 80.
Con información de El Día.
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