El Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional condenó a 30 años de prisión a Ángel Gabriel Aquino Acevedo y Juan Manuel Méndez Pérez por el atentado a tiros contra el establecimiento WhatsApp Drink, ocurrido el 9 de marzo de 2025 en el barrio Capotillo. El tribunal estableció que el ataque fue un sicariato contratado desde la cárcel, con el objetivo de matar a María Teresa Núñez, dueña del local.
Los hallaron culpables de tentativa de asesinato, asociación de malhechores y violaciones a la Ley de Armas; la pena deberá cumplirse en los recintos donde estaban recluidos bajo coerción.
La reconstrucción de los hechos indica que la noche del suceso un apagón, ocurrido alrededor de las 10:30, interrumpió la rutina del local. Cuando la dueña regresaba de encender la planta eléctrica, un par de hombres con capuchas salió de un callejón y disparó contra el negocio. Núñez se lanzó al suelo para resguardarse, pero los tiros continuaron aun con ella en el piso, según la versión que acogió el tribunal.
En el tiroteo también sufrieron heridas Salvador Emilio Carvajal y un menor de 16 años. El tribunal ordenó pagar cinco millones de pesos en favor de ambos. En el lugar fueron recolectados 13 casquillos, nueve de los cuales coincidían con el arma presentada como evidencia, y los registros de video mostraron a los agresores con abrigos de capuchas en tonos verde y negro.
El testimonio de un testigo protegido, identificado con las iniciales W.F.V., se convirtió en una de las piezas centrales de la condena. Durante una diligencia de Cámara Gesell, el joven dijo que él mismo rechazó sumarse al plan y señaló que los acusados recibieron dinero de personas vinculadas a un centro carcelario para cometer el ataque. La declaración fue validada por los jueces y valorada junto con los videos y los demás medios de prueba.
Con información de Diario Libre.
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