El Gobierno dominicano pidió este jueves la salida de nueve integrantes de la delegación diplomática de Cuba en el país, junto a sus familias, y les dio un plazo de siete días para dejar el territorio nacional. La Habana rechazó la medida y denunció que responde al sometimiento del Ejecutivo de Luis Abinader a las presiones de Estados Unidos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) confirmó la decisión en un escueto comunicado de tres párrafos en que no reveló los nombres de los afectados, sus cargos ni los motivos de la salida. El documento indica que la medida se apoya en el derecho internacional y la Convención de Viena sobre las Relaciones Diplomáticas, de la que el país es Estado parte, y que el asunto se manejará «con la debida discreción» y por los canales diplomáticos establecidos. «No se ofrecerán detalles adicionales», advirtió la Cancillería.
La decisión fue calificada de injustificada por la Cancillería cubana, que la rechazó «en los términos más enérgicos» y cifró en diez los funcionarios afectados, frente a los nueve que reportó Santo Domingo. El canciller Bruno Rodríguez también usó las redes sociales para expresar su rechazo.
Cuba sostuvo que la decisión no tiene más explicación que la subordinación del Gobierno dominicano a las presiones de Washington, que busca aislar a la isla y dañar sus vínculos con la región. Como muestras de ese alineamiento, La Habana citó la exclusión de Cuba de la Cumbre de las Américas y el giro de su voto en Naciones Unidas sobre la resolución contra el bloqueo.
Las razones de la salida no han sido explicadas oficialmente. Altas fuentes con conocimiento del caso citadas por El Día señalaron que, presuntamente, varios de los funcionarios cumplían labores de inteligencia valiéndose de sus acreditaciones, una actividad incompatible con las funciones de una misión. Esas fuentes precisaron que los implicados no fueron declarados personas non gratas y que la decisión no guarda relación con los cuatro atletas cubanos que no regresaron a la isla tras los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo.
De acuerdo con AlMomento, el número de personas que deberán salir alcanzaría las 21, contando funcionarios y parientes. En mayo pasado, el presidente Abinader afirmó en una entrevista con Infobae que Cuba «obviamente no es un estado democrático». Los vínculos entre ambos países se restablecieron formalmente en 1996, bajo el primer Gobierno de Leonel Fernández, y en agosto de 1998 Fidel Castro, entonces mandatario cubano, visitó oficialmente Santo Domingo. En marzo pasado, Ecuador también expulsó a todo el personal de la embajada cubana en Quito y decidió cerrar su representación diplomática en la capital cubana.
Con información de AlMomento, Diario Libre, El Día y N Digital.
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