El relevo generacional se ha convertido en el principal desafío de la industria del coco en República Dominicana, según el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, quien aseguró que el 71% de los productores tiene 50 años o más. El funcionario habló durante la jornada inaugural de DominiCoCo, la cumbre del coco que por primera vez se celebra en el país, realizada este jueves en el hotel Intercontinental.
Espaillat planteó que las nuevas generaciones deben revalorizar el agro, entenderlo no como una labor de antaño sino como un negocio con futuro. «Y para lograrlo tenemos que llevar al campo tecnología, innovación, financiamiento, mecanización, rentabilidad y mercados», afirmó.
Además del relevo generacional, el ministro mencionó otras carencias: asistencia técnica con poca cobertura, crédito agropecuario difícil de conseguir, seguros agrícolas escasos y una comercialización basada en pocos contratos formales. «Solo 49% de nuestros productores de coco reciben asistencia técnica. Apenas un 16% tiene acceso al crédito agropecuario, un 6% dispone de seguro y apenas 4% cuenta con algún contrato formal de comercialización», expresó.
Según los registros del Renagro, citados por el ministro, en todo el país hay 5,141 productores, 5,383 parcelas y más de 396,000 tareas cultivadas. Detrás de los números, señaló, hay miles de familias, productores de todos los tamaños y comunidades enteras que dependen de este cultivo.
La producción cocotera tiene una fuerte concentración territorial: Samaná, María Trinidad Sánchez, Hato Mayor y Monte Plata concentran la mayor parte de los cultivadores y de las áreas sembradas, cerca del 64% y del 70%, respectivamente. La mayor extensión sembrada está en María Trinidad Sánchez, con más de 103,000 tareas; en lo municipal, Nagua supera las 76,000 tareas, casi una quinta parte del total del país.
El presidente ejecutivo de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), Osmar Benítez, aseguró que la demanda mundial de coco crece por encima del 10% anual, mientras la producción lo hace alrededor del 2%, y planteó una estrategia para incorporar 500,000 nuevas tareas al cultivo entre 2026 y 2031. «Tenemos un espacio de mercado insatisfecho», sostuvo, al explicar que el país puede aprovechar esa brecha con más producción y una estrategia orientada al mercado local y a las exportaciones.
Con información de Diario Libre y El Día.
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