AHORA: Programacion El Seis 00:00–07:00 VER EN VIVO

El Estado que funciona escucha y responde

El Estado que funciona escucha y responde

Un Estado no funciona únicamente porque existan instituciones, presupuestos, leyes y procedimientos. Funciona cuando esas instituciones escuchan , responden, corrigen, protegen y generan confianza. La verdadera prueba de una democracia no está solo en su diseño constitucional, sino en su capacidad de convertir la dignidad humana en servicios públicos concretos, verificables y útiles para la gente. Por eso, rendir cuentas no debe ser un acto de protocolo, sino una oportunidad para demostrar si la autoridad pública, los recursos disponibles y el tiempo de gestión han sido puestos al servicio de los derechos, de la buena administración y del bien común.

En estos años, el Defensor del Pueblo ha asumido una transformación institucional que puede resumirse en una idea central: pasar de una institución percibida principalmente como receptora de quejas a un servicio público constitucional que garantiza derechos , mide resultados y construye ciudadanía. Esa evolución exige método, presencia, tecnología, gestión, educación y capacidad de respuesta. No basta escuchar el reclamo; hay que organizarlo, tramitarlo, conectarlo con las autoridades responsables, darle seguimiento y convertirlo en evidencia institucional.

Los resultados del período rendido muestran esa evolución. El Defensor del Pueblo registró 5,619 casos , integrados por reclamaciones, actuaciones oficiosas, orientaciones, quejas y mediaciones. También alcanzó 4,025 resoluciones , conclusiones o cierres institucionales. Frente al período anterior, esa capacidad de cierre aumentó en 144.53 %. Y si se compara con el registro histórico de 2018-2019, de 1,335 casos, el volumen institucional se multiplicó por 4.2, equivalente a un aumento aproximado de 321 %. Esos números no son simples estadísticas; expresan una mayor capacidad de organizar la demanda ciudadana y responder con sentido institucional.

Esa mejora no se explica por casualidad. Se explica por la construcción de sistemas. SOL , desarrollado con apoyo del PNUD , permite registrar actuaciones, ordenar casos, dar seguimiento y convertir la demanda ciudadana en evidencia. El Sistema de Alerta y Respuesta Temprana , SART, representa el próximo salto: identificar señales, reconocer patrones, priorizar alertas y anticipar riesgos antes de que los conflictos o vulneraciones escalen. Un Estado que funciona no espera a que todo se deteriore para reaccionar; escucha a tiempo para responder mejor.

También hay una dimensión territorial de esta transformación. La Ruta de los Derechos , los Diálogos en tu Comunidad por el Bien Común, las Mesas Comunitarias y las Casas de los Derechos muestran que proteger derechos exige salir al encuentro de la ciudadanía. Las Mesas Comunitarias ya alcanzan 126 espacios en 23 provincias y 10 bloques de barrios del Distrito Nacional, con un impacto aproximado de 7,000 personas. Esa presencia territorial no es un gesto simbólico; es una metodología de escucha, diagnóstico, articulación y seguimiento.

La gestión pública también debe medirse. En 2025, la institución ejecutó RD$397.8 millones , equivalentes al 99.41 % del presupuesto aprobado. El costo promedio por caso fue de aproximadamente RD$70,798, y el costo promedio por resolución, conclusión o cierre fue de aproximadamente RD$98,836. Estos datos no reducen la dignidad humana a una cifra; permiten hacer una pregunta indispensable: cuánto servicio público constitucional produce una institución con los recursos que administra.

En esa misma lógica, los Diálogos en tu Comunidad por el Bien Común muestran un retorno social estimado de 8.3 a 1, equivalente a cerca de RD$99.6 millones en valor público comunitario, educativo, institucional y de confianza. Escuchar también produce valor público . Organizar la demanda ciudadana también produce valor público . Educar, orientar y prevenir también producen valor público .

La conclusión es clara: el Defensor del Pueblo no existe para sustituir al Estado ; existe para ayudar a que el Estado funcione mejor. Y ayudar a que el Estado funcione mejor significa escuchar antes, responder con método, medir resultados , educar ciudadanía, anticipar riesgos y construir confianza . Ahí comienza el verdadero camino: de los derechos declarados a los derechos garantizados; de los derechos garantizados a la confianza pública; y de la confianza pública a la ciudadanía construida.

Fuente: Diario Libre.

Fuente original: Diario Libre

NO TE PIERDAS NADA

Suscribete a nuestro boletin