AHORA: Programacion El Seis 00:00–07:00 VER EN VIVO

El PRM está dividido (OPINION)

El PRM está dividido (OPINION)

Aunque usted no lo crea, aunque parezca mentira, el Partido

Revolucionario Moderno (PRM) es el partido más dividido del país, no el

más unido a pesar de ser el partido de gobierno.

Es la herencia le dejó el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), que

pasó, de ser el más grande y poderoso, a uno de los más pequeños. Los

enfrentamientos entre sus principales figuras, desde Juan Bosch, Juan

Isidro Jiménez, Ángel Miolán, José Francisco Peña Gómez, Antonio

Guzmán, Salvador Jorge Blanco, Jacobo Majluta, Hatuey De Camps,

Hipólito Mejía, Miguel Vargas (el sepulturero), etc., etc., etc.

Esos enfrentamientos, no siempre de carácter político o ideológico, lo

arrastró el PRD desde su fundación en la Habana, Cuba, en el año 1939. El

PRD, hay que reconocerlo, escribió páginas gloriosas en beneficio de la

libertad y la justicia, en la creación y fortalecimiento del sistema

democrático. No en balde fue bautizado como el “partido de la esperanza

nacional”.

El golpe de Estado contra Bosch, en1963 tras siete meses de gobierno,

patrocinado por la CIA, la iglesia católica, la oligarquía y grupos militares,

provocó protestas masivas, huelgas, la insurrección del 14 de Junio con

Manolo Tavares a la cabeza y el levantamiento armado de 1965 que

terminó con la segunda intervención militar de Estados Unidos en el país.

(La historia de “la revolución de Abril” no puede escribirse justamente sin

el PRD, los militares constitucionalistas y los partidos de izquierda de ese

momento.

Durante 13 años el profesor Bosch llamó públicamente “degenerado” al

doctor Peña Gómez quien en su enfrentamiento se proclamó como “un

astro con luz propia”. ¡Y lo era!

(Fue ese “astro con luz propia” el que llevó al PRD al poder en el año 1978

con don Antonio Guzmán como candidato presidencial. (Bosch se marchó

del PRD en el 1973 para fundar el Partido de la Liberación Dominicana

(PLD). Apoyó el fraude electoral del Partido Reformista que despojó al PRD

de cinco senadurías y del control del sistema judicial que estaba en manos

del Congreso)

Siempre se dijo que el suicidio del presidente Guzmán se debió, de alguna

manera, a las amenazas de Jorge Blanco de someterlo a la justicia por

corrupción.

Jorge Blanco prefirió devolverle el poder al doctor Joaquín Balaguer antes

que entregárselo a su archienemigo compañero de partido Jacobo

Majluta, por lo cual pagó un precio muy alto al ser sometido a la justicia

por corrupción y encarcelado junto con un grupo de funcionarios.

Las tendencias le hicieron mucho daño al PRD. Majluta, por un lado, Peña

Gómez por el otro. Cada uno con su grupo. Eran dos partidos en uno,

impidiéndole el acceso al poder. La división, los enfrentamientos entre los

dirigentes del PRD parecen estar en ADN del PRM.

El doctor Peña Gómez decía, con justa razón: “Sin unidad no hay fuerza. Y

sin fuerza no hay victoria”. Significa que la unidad de la garantía del éxito

en política. Si el PRM no logra compactar sus fuerzas, si no conduce

adecuadamente la lucha interna, es muy probable que sea barrido en las

próximas elecciones.

Todos los aspirantes a la nominación presidencial hablan de garantizar la

unidad interna, pero en la práctica no pierden ocasión para demostrar

superioridad, fuerza y control de los organismos partidarios. Hay una

lucha soterrada, antropófaga, de unos contra otros. Y lo peor, no existen

reglas claras. No hay árbitros. El presidente Luís Abinader tiene la mayor

responsabilidad, no solo por ser el presidente de la República, sino por su

condición de líder del partido, que se supone no tiene candidatos o

candidatas preferidos. Su grupo, su tendencia, es el PRM.

En estos momentos la suerte del PRM está en manos del presidente

Abinader, más que en las de cualquier otro dirigente. ¡Ojalá actúe en

consecuencia, dando un golpe duro sobre la mesa, si fuera necesario!

Considero que debe haber una comisión de alto nivel integrada por

dirigentes independientes que elabore un reglamento que paute y de

seguimiento al proceso de escogencia del candidato o la candidata y que

garantice la unidad mediante una convención diáfana, transparente y

democrática.

Los aspirantes a la nominación presidencial tienen que hacer conciencia

de que, lo que está en juego, es el poder, no su futuro inmediato.

PD: Si el PRM sale del poder, por la falta de unidad, sus

adversarios les darán hasta con el cubo de agua, como lo hizo

Balaguer con Jorge Blanco.

of-am

Fuente original: AlMomento

NO TE PIERDAS NADA

Suscribete a nuestro boletin