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¿Es seguro beber agua de la llave en República Dominicana?

¿Es seguro beber agua de la llave en República Dominicana?

Las autoridades dominicanas no se ponen de acuerdo sobre si es seguro beber el agua de la llave . Mientras algunos funcionarios afirman que puede consumirse con confianza, otros reconocen riesgos de contaminación en las tuberías.

Las estadísticas oficiales muestran que ambas posiciones tienen parte de razón: aunque la mayor cantidad del agua distribuida cumple los parámetros de potabilidad , esto no ocurre todo el tiempo ni en todos los lugares.

Un ejemplo de ello es que el agua del Distrito Nacional supera el 95 % en el índice de potabilidad (IP), según las mediciones oficiales, pero en un análisis hecho para este reportaje al agua que llega a una vivienda del sector Honduras se encontraron coliformes fecales y pseudomonas , lo que la convierte en no apta para el consumo humano .

El análisis fue realizado en el laboratorio de la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd) y la muestra fue tomada directamente del agua que llega desde el exterior.

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Las diferencias también se reflejan en los mensajes de las propias instituciones. El exdirector de la Caasd , Alejandro Montás, aseguraba durante el pasado gobierno peledeísta que era seguro ingerir el agua de la llave . Su sucesor, Fellito Suberví , evita recomendarlo y reconoce el riesgo de contaminación en las tuberías.

El director de calidad del agua de la Caasd , José Antonio Mateo , sostiene, por su parte, que “directamente de la llave se la pueden beber con confianza”, mientras que el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (Mispas) afirmó en septiembre del año pasado que el agua que llega a los hogares dominicanos “es segura para el uso doméstico ”, aunque sin precisar si puede beberse directamente.

La Caasd y el Instituto Nacional de Agua Potable (Inapa) están a cargo de los acueductos que abastecen a la mayor parte de la población dominicana y hacen mediciones periódicas con cientos de muestras tomadas en diversos puntos.

La Caasd subdivide sus operaciones en cuatro gerencias : la Suroeste, que incluye al Distrito Nacional , Santo Domingo Oeste y Los Alcarrizos; la Este, que abarca a Santo Domingo Este y Guerra; la Norte, que comprende a Santo Domingo Norte ; y la Noroeste, a la que pertenece Pedro Brand.

Analizar el agua de casa La Caasd ofrece a la ciudadanía el servicio de análisis del agua que llega a los hogares en su laboratorio. Las personas deben ir a la sede de la institución -ubicada en la calle Euclides Morillo del Distrito Nacional-, pagar 700 pesos para luego recibir un frasco de toma de muestra.

La muestra la deben llevar refrigerada antes de las 24 horas y esperar ocho días laborales para recibir el resultado, que normalmente se les envía electrónicamente.

Los análisis hechos por la institución desde el 2018 hasta abril del 2026 arrojan un índice promedio de potabilidad de 96.24 para el Este, 95.2 para el Noroeste, 95.86 para el Suroeste y 81.37 para el Norte .

Todos logran la meta mínima de 95 establecida en el Decreto 42-05 para considerarse un agua adecuada para el consumo humano, excepto el territorio norte , donde los resultados han sido muy irregulares durante los últimos siete años, con niveles tan bajos como 60.4 en marzo del 2026 y tan altos como 100 en abril del 2020.

José Antonio Mateo explica que esta diferencia se debe a que gran parte del agua de ese municipio proviene de extracciones del subsuelo, lo que también explica por qué tiene el nivel promedio más bajo de cloro residual (51.95 %) y la mayor cantidad de positivos fecales (80.20) durante los últimos ocho años.

Lo anterior significa que el agua en específico de Santo Domingo Norte no es apta para el consumo humano, aunque los promedios generales suban compensados por las otras demarcaciones.

De todas maneras, los números macro tampoco alcanzan el 95 % de potabilidad y se observa una contradicción entre el discurso del director de la Caasd y las estadísticas de la institución .

Suberví dijo en mayo pasado que el promedio de potabilidad en el Gran Santo Domingo alcanzó el 95.75 % en el primer cuatrimestre del 2026, pero los datos de la misma Caasd arrojan un 91.21 %. El número que mencionó sólo sería posible si se hace la medición excluyendo a Santo Domingo Norte (95.70 %).

La inestabilidad

Los números oficiales no evalúan el agua que llega a las viviendas, pues los 220 puntos de muestra están ubicados en las salidas de los acueductos, de los grandes tanques y de tuberías principales, así como en la entrada de escuelas y hospitales, según explicó Mateo .

Esto significa que la contaminación que puede ocurrir en la red de distribución está fuera de la cobertura de estas mediciones.

El agua de las gerencias Noroeste, Este y Suroeste ha mantenido buenos niveles desde el 2018, pero tiene también unas caídas que resultan preocupantes y que deben ser tomadas en cuenta por quienes consideran tomarse el agua de la llave .

El agua más confiable es la que se distribuye en el Suroeste, donde está el Distrito Nacional , pero en 97 meses medidos estuvo por debajo del 95 % de potabilidad unas 18 veces, con su nivel más bajo registrado en diciembre de 2023, correspondiente a 87.96 %.

En el Este hay menos estabilidad y el agua se salió de los parámetros en 26 ocasiones, con su punto más bajo reportado en agosto del 2025, con 78.58 %, mientras en el Noroeste ocurrió lo mismo en 22 oportunidades, con su descenso más importante anotado en noviembre del 2024 por un valor de 80.37 %.

Mateo atribuye estas caídas a las lluvias y a las múltiples averías que se registran en todo el territorio.

El Norte casi siempre aparece por debajo del mínimo de potabilidad , pero no siempre fue así. Esta zona registró una caída sostenida desde el 2018, cuando obtuvo 93.73 %. En 2020 descendió a 82.27 % y continuó bajando hasta los 71.21 % en 2025.

Qué significa el IP

El índice de potabilidad (IP) expresa el porcentaje de muestras recogidas que dieron negativo en los análisis de laboratorio que se le hicieron en busca de microorganismos patógenos . Esto significa que cuando su valor es de 95 hay cinco de cada 100 muestras que están dando positivo a esas bacterias.

Lo que este indicador señala es que la mayor parte del agua está libre de contaminación , pero no toda. En la zona norte el diagnóstico es peor, pues en casi 25 de cada 100 muestras se hallaron coliformes fecales y otros microorganismos .

La garantía de que esas bacterias sean aniquiladas antes de que lleguen a los hogares es el nivel de cloro que todavía persiste en el agua al momento de la toma de muestra , pero el análisis citado al principio de este reportaje demuestra que este no es infalible.

Además, en las tres zonas con mejores índices de potabilidad persiste un 5 % de muestras donde no se detecta la presencia de cloro .

¿En qué punto se contamina?

La salida del agua de las plantas de tratamiento y de los campos de pozos son puntos fijos donde la Caasd e Inapa toman muestras y allí los análisis revelan que el agua sale apta para el consumo humano, según las autoridades .

Por eso, el ingeniero hídrico y director del Gabinete del Agua , Gilberto Reynoso, asegura que la contaminación ocurre en la red de tuberías a causa de las averías , de la mezcla con el agua que la gente extrae de pozos subterráneos privados y de la contaminación de los ríos.

“La gran mayoría de los ríos están contaminados , por no decir todos, por desechos y por vertidos de agroquímicos , y eso hace que pierda su calidad”, indica Reynoso.

Las autoridades confían en que la aplicación de niveles de cloro un poco mayores a los requeridos sirva para neutralizar la contaminación que ocurre en las redes de distribución , pero esto dependerá siempre del azar, pues las averías pueden ocurrir muy cerca de las viviendas.

Además, el sistema de agua potable de la capital tiene la debilidad de que mucha del agua que se consume en la gerencia norte se extrae de pozos y se distribuye sin tratamiento .

El Gobierno espera mejorar esta situación con la construcción de un acueducto para llevar a Villa Mella el agua de la presa de Hatillo .

La Caasd inauguró en el 2023 tres campos de pozos de extracción nuevos en El Polvorín, municipio Santo Domingo Norte . De allí se extraen 300 galones por minuto .

En Santo Domingo Este también se sirve agua de campos de pozos , además de la que se extrae del río Ozama en la barrera de salinidad, a la que se le aplica cloro como único método de desinfección .

En el Gran Santo Domingo coexiste una red de tuberías antiguas y modernas de diversos materiales y el director de calidad del agua de la Caasd descarta la sustitución de todas ellas como forma de resolver el problema.

“En ningún país del mundo tú has escuchado que han tenido que cambiar las tuberías porque tienen 50 o 100 años. Ellas se van obstruyendo, pero tú lo vas haciendo por tramos que se haya identificado que tienen problemas. Pero ningún Gobierno va a hacer una política de cambio de tubería a nivel global”, opinó Mateo .

Además de los factores externos , el agua puede contaminarse en las cisternas y los tinacos que suelen usarse para almacenarla.

El resto del país

Los datos del Inapa muestran una realidad más preocupante en el resto del país . El agua que suministra presentó un índice de potabilidad por debajo del 95 % en 21 de 24 provincias durante el primer trimestre del 2026 .

Los niveles más bajos fueron de 56.74 % en Hato Mayor ; 67.90 % en Dajabón ; 68.86 % en Monte Plata; 71.76 % en Santiago Rodríguez; 76.80 % en Azua, y 76.85 % en Valverde. Las únicas que alcanzaron el 95 % fueron Pedernales, Barahona y San Cristóbal.

El informe del Inapa evidencia la variabilidad de la calidad del agua , pues en algunas provincias el número cambia mucho de mes en mes y, en ocasiones, puede alcanzar el 100 % .

Este reporte no mostró los datos de Montecristi ni La Altagracia .

¿Qué falta?

La mayoría de países de Latinoamérica comparte con la República Dominicana las mismas debilidades en la distribución del agua potable. Solamente en Chile y en Costa Rica es recomendable tomarla del grifo, según datos del Centro para el Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.

Otros como Colombia y Panamá sirven un agua segura en la mayor parte del territorio, pero con marcadas excepciones en sus zonas rurales, regiones costeras e islas periféricas, donde la falta de infraestructura de saneamiento o la contaminación agrícola obligan a recurrir al agua embotellada .

Chile y Costa Rica alcanzaron una cobertura prácticamente universal de agua potable segura tras décadas de inversión en infraestructura , vigilancia constante de la calidad del agua y expansión de los sistemas de abastecimiento. En Chile , además, las reformas impulsadas a partir de los años 90 incorporaron una fuerte participación privada en las empresas sanitarias , bajo un estricto esquema de regulación estatal que obliga a cumplir estándares de calidad y continuidad del servicio.

Costa Rica siguió una ruta distinta, basada principalmente en la gestión pública y comunitaria de los acueductos, la protección de las cuencas hidrográficas y programas permanentes de monitoreo y cloración .

La diferencia con la mayoría de países de la región no está en la capacidad de potabilizar el agua, sino en garantizar que conserve esa calidad durante todo su recorrido por la red de distribución hasta llegar al consumidor. Esa es precisamente una de las principales debilidades que muestran los indicadores oficiales dominicanos .

Los datos analizados para este reportaje sugieren que el principal desafío de la República Dominicana no es potabilizar el agua, sino garantizar que conserve esa calidad hasta llegar a los hogares. La experiencia de Chile y Costa Rica demuestra que lograrlo requiere décadas de inversión sostenida en infraestructura, protección de las fuentes de agua, monitoreo constante y redes de distribución confiables.

Mientras persistan las averías , la intermitencia del servicio, la dependencia de pozos y la contaminación de ríos y acuíferos, la respuesta a si se puede beber el agua de la llave seguirá dependiendo del lugar donde se viva y del momento en que se abra el grifo.

Fuente: Diario Libre.

Fuente original: Diario Libre

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