De Eugenio Miches es necesario decir también que el presidente José María Cabral y Luna lo confirmó en su rango de general de división mediante decreto del 16 de mayo de 186, y el primer mandatario de la nación Fernando A. de Meriño lo nombró gobernador de la referida provincia de El Seibo, el 9 de enero de 1881.
Es oportuno señalar, en clave de rectificación de un texto que aparece en algunos libros de historia nacional, que no fue el general Miches quien sugirió en la casa del general Ulises Heureaux que el gobierno de Meriño se extendiera 2 años más, mediante elecciones, sino el general Isidro Pereira, lo cual dicho sea de paso fue desestimado. (Ver Gaceta Oficial No.503 del 24-3-1884).
Cuando el general Ulises Heureaux (Lilís) ascendió de nuevo al poder el 6 de enero de 1887 (para quedarse allí hasta que lo mataron en la ciudad de Moca el 26 de julio de 1899) el general Miches se convirtió en uno de sus principales colaboradores regionales.
Sus servicios a la dictadura encabezada por Heureaux se comprueban en un surtido paquete de comunicaciones que reposan en el Archivo General de la Nación. Algunas de esas cartas nunca han sido reveladas, pero unas pocas aparecen comentadas por historiadores. ( Ulises Heureaux, biografía de un dictador. Editora Corripio, 1989. Pp.13, 174 y 273. Mukien A. Sang).
A contrapelo de su espíritu guerrero, el general Miches era un gran cultivador de amistades en diferentes ambientes. Tuvo cientos de compadres y ahijados que veneraban su figura y respetaban su don de mando, su recio carácter y su capacidad disuasoria. Esas características suyas, cuando se trataba de asuntos militares, se escondía en su lenguaje ríspido, con órdenes tajantes, aunque ya estuviera retirado de los asuntos públicos, ejerciendo aquello denominado como el reposo del guerrero.
Vale decir, en abono al sentido abierto de la amistad que tenía, que en los papeles del famoso cura, político y diplomático Gabriel Benito Moreno del Christo, seguidor del varias veces gobernante Buenaventura Báez (este fue verdugo de Miches) hay una nota que dice así: “De paso por este pueblo, dejo en este Álbum una expresión de cariño a mi querido amigo el señor canónigo Moreno. Higüey, 25 de febrero de 1875. Eugenio Miche”.
Como hombre de personalidad multifacética cabe decir que en 1876 el general Miches se dirigió al Cibao encabezando a cientos de tropas y decenas de oficiales para defender al presidente Ulises Francisco Espaillat, cuyo gobierno estaba amenazado por grupos insurrectos encabezados por el ardoroso baecista Gabino Crespo, y detrás de ellos varios de los de siempre, aquellos que hacen política para medrar desde el poder.
En esa ocasión entre sus acompañantes estaba el general Julián Zorrilla, una destacada figura política y militar de El Seibo. Zorrilla luego fue ministro de Interior y Policía en el gobierno de José Bordas Valdez y durante los años 1912-1913 fue presidente del Senado de la República.
Para que se tenga una idea de las precariedades que sufrían las tropas bajo el mando de Miches, en aquel operativo militar cibaeño (que fue a la postre infructuoso porque el ilustre Espaillat fue forzado a renunciar), basta leer las cartas que se remitieron este y el prócer Bonó desde La Vega y San Francisco de Macorís, respectivamente, los días 14 y 16 de agosto de 1876. (Papeles de Pedro Francisco Bonó. Editora del Caribe, 1964. Pp.436 y 437).
La historia registra que en el 1885, siendo gobernador de El Seibo, el entonces presidente de la República, general Alejandro Woss y Gil, lo designó sin previo aviso como ministro de Guerra y Marina. Él rechazó ese elevado cargo, alegando que lo alejaría de la tierra a la que estaba muy apegado. Falleció el 25 de octubre de 1899.
En otro aspecto, no vinculado con las armas, es de justicia recordar que los inmensos cacaotales que desde la Restauración hasta comienzo de la tercera década del siglo pasado abundaban en Higüey fueron iniciativa de él y del general Eustaquio Ducoudray.
Lo que antes era el poblado Jovero, en el noreste del país, fue designado mediante la Ley 1186, del año 1936, con el nombre de Miches, en honor al personaje objeto de esta crónica. Es uno de los municipios más pujantes de la provincia de El Seibo.
El municipio de Miches es tierra de vocación agropecuaria. En los últimos años se ha transformado en turístico, con varios proyectos hoteleros funcionando allí de manera ascendente. Ese vibrante pueblo del oriente dominicano está situado frente a la bahía de Samaná. Es tierra con una amplia costa atlántica.
JPM
Fuente original: AlMomento