SANTO DOMINGO.- La reforma fiscal convertida en ley drenará unos RD$50,000 millones desde los hogares y las empresas hacia el fisco. Lo hace justo cuando la economía se desacelera, los alimentos siguen caros y la liquidez de las familias se está reduciendo, advirtió este viernes el economista Haivanjoe Ng Cortiñas, vocero del partido Fuerza del Pueblo (FP).
Explicó que el efecto inmediato de la reforma será aumentar la recaudación vía nuevos impuestos y mayor carga tributaria. Y lo hace en un gobierno donde, de cada RD$100 que gasta, RD$90 se van en gasto corriente improductivo y solo RD$10 en inversión de capital.
“Esos RD$50,000 millones no aparecen solos. Saldrán del bolsillo del consumidor, de la caja de la empresa, del ahorro y de la inversión que genera empleos. Pasarán a manos de un Estado que solo sabe gastarlo mal”, afirmó.
UNA REFORMA FUERA DE TIEMPO
Indicó en un documento que «la ley llega en el peor momento. El crecimiento interanual cayó a 3.8%, por debajo del potencial de 4.5% a 5%. La inflación de alimentos está en 6.56% y golpea más duro a la clase media y a los pobres. Y la liquidez se desploma: entre mayo y los primeros días de junio, el dinero en efectivo se redujo en RD$9,000 millones y el M1, el circulante que mueve la economía, cayó cerca de RD$16,000 millones».
“Con la comida más cara, menos dinero en la calle y una economía frenada, meter más impuestos exige una justificación extraordinaria. Hoy el problema no es exceso de crecimiento ni de liquidez. Es falta de dinamismo”, sostuvo.
COSTO PAGARA EL PUEBLO
Advirtió que parte de esa carga se trasladará a precios. Más inflación. Menos poder de compra. Y más costos de cumplimiento para empresas y contribuyentes, con sectores enteros operando bajo mayor incertidumbre fiscal.
A su juicio, con esta reforma se abre una nueva etapa. “Los impuestos se cobran de una vez. Los costos también se sentirán de una vez. Ahora le toca al gobierno demostrar que sacarle RD$50,000 millones al sector privado va a producir más beneficios que daños para las familias y los negocios”.
Para el economista, la reforma no debe medirse por cuánto recauda, sino por cómo impacta la vida real de los dominicanos.
Fuente original: AlMomento