Para que lo leyéramos mucho tiempo después, Adam Smith escribió en 1776 La riqueza de las naciones . Lo tengo en francés, en la edición Gallimard de 1976. Cuando uno lo lee, se da cuenta de cuán preclaro era este economista. Muchas de sus observaciones conservan una sorprendente actualidad.
En términos propositivos, algunos historiadores económicos nos han ofrecido lecturas esclarecedoras de lo ocurrido en tiempos pasados. El caso de las finanzas durante la Era de Lilís y su atolladero financiero constituye un tema recurrente en nuestra historiografía como lo demuestra el libro Breve Historia Monetaria de la República Dominicana. Este es un libro fundamental para saber lo que ocurrió en ese periodo. De la mano maestra de Frank Moya Pons, el lector se adentra en las aguas procelosas de un problema básico de los dominicanos de otros siglos: la deuda, las emisiones inorgánicas y otros médanos.
Mirando hacia atrás, de manera conclusiva, resulta evidente que lo ocurrido en aquel período representa un ejemplo de cómo no deben manejarse los asuntos monetarios. Hoy, en tiempos posmodernos, la atención se concentra en la deuda pública , pero también en las emisiones monetarias , en la tasa de inflación , en el IPC y aunque no como quisiéramos, en el desempleo . Y los hombres de Estado tienen opiniones sobre cada problema. Esperamos que los candidatos también la tengan.
Al decir de algunos economistas , los esquemas económicos no siempre son comprendidos por la mayoría de la población. Reflexionando sobre su bienestar, la gente en la calle pregunta simplemente cómo anda la cosa , inquietud que los economistas recogen al realizar sus análisis. Al fin y al cabo, su trabajo tiene como destinataria a la sociedad. Lo que ocurre en una sociedad en términos económicos es algo que guía las perspectivas del historiador económico , sea este Moya Pons o Eduardo Tejer a. Y sucede mucho en el mundo económico: crisis, avances y cambios reales.
Como se evidencia en las obras, historiadores económicos como Eduardo Tejera y Bernardo Vega saben identificar los elementos esenciales de una economía . Con una metodología amparada en la investigación, han escrito obras importantes en las que los temas económicos se presentan de manera accesible para el lector. El libro de Eduardo Tejera ha sido comentado en una columna de este mismo periódico por nuestro intelectual Eduardo García Michel . En efecto, el estudio de la Era de Trujillo arroja luz sobre numerosos problemas económicos de aquella época.
Los historiadores económicos , como Tejera , destacan además la importancia del proceso de acumulación para comprender el devenir de la economía dominicana durante los últimos cien años. Sin ese elemento resulta difícil interpretar nuestra trayectoria económica .
Para ahondar en propuestas modernas, el Banco Central ha producido un gran número de investigaciones. Su departamento de estadísticas genera información utilizada constantemente por los economistas criollos. Los dominicanos recuerdan todavía la pandemia del COVID-19 ; de igual manera, reflexionan sobre la economía nacional y sus desajustes, hoy agravados por tensiones internacionales, por los movimientos de los precios del petróleo y por conflictos bélicos que generan incertidumbre en numerosos países.
Hace años, un profesor español hablaba del legado social de algunas de las grandes mentes de la economía . Sostenía que varios de estos pensadores sentaron las bases de la economía moderna como ciencia y disciplina. Este maestro recordaba temas como el manejo de la demanda agregada , la política tributaria, el tipo de cambio y los aranceles como instrumentos fundamentales para la conducción de una economía .
Sean de Cambridge o de Oxford , muchos economistas acuden a pensadores como David Ricardo , Milton Friedman o Friedrich von Hayek para descifrar lo que la economía tiene que ofrecer como ciencia. Siguiendo esa tradición intelectual, vale la pena recordar que el Banco Central dispone de una importante biblioteca. La tarea inmediata consiste en conocer cuántas investigaciones se han realizado allí para comprender nuestros entuertos económicos y cuáles son los hallazgos más relevantes.
Igualmente importante es determinar cuáles han sido los estudios más recientes del Banco Central y estimular a la comunidad de economistas a profundizar en estos temas nodales. Comprender nuestro pasado económico sigue siendo una condición indispensable para interpretar el presente y pensar el futuro.
Fuente: Diario Libre.
Fuente original: Diario Libre