TEHERÁN.- El jefe del equipo negociador de Irán y presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, amenazó este domingo con romper las conversaciones con Estados Unidos tras el ataque israelí contra el bastión de Hezbolá en Beirut, Líbano.
El Ejército iraní advirtió que el bombardeo «no quedará sin respuesta».
El ataque con al menos cuatro misiles guiados por láser impactó un edificio de apartamentos en el barrio de Dahiya, zona de Ghobeiri, según la agencia oficial libanesa NNA. El balance provisional es de tres muertos y 15 heridos. La agencia reportó «daños importantes en edificios y comercios cercanos». Israel afirmó que respondió a ataques aéreos previos de Hezbolá contra su territorio.
Irán había condicionado la firma de cualquier acuerdo con Washington al cese inmediato de los ataques israelíes en Líbano. Dahiya es un punto sensible por ser una zona urbana densamente poblada y centro de operaciones de Hezbolá, aliado estratégico de Teherán.
El bombardeo coincide con el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la firma este domingo de un memorándum de entendimiento con Irán. El documento preveía reabrir el estrecho de Ormuz y abrir 60 días de negociaciones sobre el programa nuclear iraní, bajo un cese de hostilidades en Líbano.
Para Qalibaf, el ataque demuestra que Washington «o no tiene voluntad de cumplir sus compromisos o no tiene capacidad para ello».
«Al dar luz verde al régimen, es imposible obtener concesiones. El juego del ‘poli bueno’ y el ‘poli malo’ está pasado de moda», publicó en redes sociales. «Si no tienen voluntad ni capacidad, no es posible continuar por este camino», agregó.
El centro de mando conjunto del Ejército iraní, sede de Khatam al Anbiya, también reaccionó. Su portavoz, Sardar Asadi, prometió que «los crímenes contra los suburbios del sur no quedarán impunes». Un ataque similar el fin de semana pasado desencadenó una respuesta iraní de varios días contra territorio israelí y posiciones de EE.UU. en el golfo Pérsico.
Fuente original: AlMomento