Cleveland reincorporó este miércoles a José Ramírez al roster activo y lo colocó de inmediato en la alineación para enfrentar a Minnesota. El antesalista dominicano, de 33 años, dejó atrás una ausencia de 30 partidos y cinco semanas provocada por una fractura en el ganchoso de la mano izquierda, lesión por la que fue operado el 16 de junio.
Ramírez no jugaba desde mediados de junio, cuando sufrió la molestia que terminó llevándolo al quirófano. Durante ese tramo, los Guardianes dividieron sus 30 compromisos, con 15 victorias y 15 derrotas. El club llegó a la jornada del miércoles con marca de 54-48, igualado en la pelea por la punta de la Central de la Liga Americana con los Medias Blancas de Chicago.
El pelotero de Baní, convocado siete veces al Juego de Estrellas, regresó como segunda pieza del orden ofensivo y defensor de la antesala. Cleveland no lo envió a una asignación de recuperación en ligas menores, una ruta que el equipo había considerado desde el inicio del proceso. Tras la cirugía, Ramírez mantuvo su preparación física y el 30 de junio le retiraron las suturas de la mano.
En 72 encuentros de la campaña, el dominicano registra 10 cuadrangulares, 33 remolcadas, 24 robos y OPS de .757. De mantenerse, su promedio de .239 quedaría como la segunda cifra más baja de su trayectoria, pero ha sostenido impacto ofensivo con velocidad, poder ocasional y slugging de .418. También se encuentra a cinco jonrones de alcanzar la combinación histórica de 300 vuelacercas y 300 bases estafadas.
En 14 años de carrera, Ramírez apenas ha pasado dos veces por la lista de bajas, ambas relacionadas con una fractura del ganchoso. Su regreso llega en una etapa de alta presión para los Guardianes, que necesitan recuperar producción mientras intentan sostenerse en la lucha divisional de las Grandes Ligas.
Con información de El Día, Remolacha y El Nuevo Diario.
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