Por IVAN ROBLES
Lo primero que debo reconocer es la obligatoriedad de ofrecer una disculpa sincera ante ese glorioso equipo que en tan solo cinco partidos consiguió revertir toda la amargura que veníamos arrastrando mi Viejo y yo. No haber disfrutado una Serie Final de antología como ha sido esta 2026, ante unos aguerridos San Antonio Spurs con quienes ya teníamos cuentas pendientes, era una deuda pendiente con nosotros mismos.
Lo correcto es degustar el triunfo sorbo a sorbo, como se disfrutan los buenos vinos, y reconocer una realidad que nos sirvió de punto de partida: Nueva York nunca fue el favorito, ni contra Oklahoma, ni contra San Antonio. Por lo menos hasta ese cuarto partido que ya presagiaba claramente dónde serían las celebraciones finales.
El asunto era puramente estadístico: para coronarse, los Knicks necesitaban ganar uno solo de los tres partidos pendientes. En cambio, las Espuelas –por muy afiladas que siempre estuvieron– necesitaban ganar los tres al hilo. Algo muy cuesta arriba.
Sin embargo, explicar por qué los Spurs no tuvieron chance de ganar, corresponde a los perdedores. Yo prefiero solazarme en mi butaca y tratar de reconstruir la increíble forma en que los Knickerbockers cambiaron el curso de la historia y escribieron el tercer capítulo de campeonatos en una Serie Final dedicada a los fieles fanáticos newyorkers, que esperamos 53 años entre silencios y lágrimas.
Lo que corresponde ahora es explicar –y entender– cómo estos cinco históricos partidos trajeron la esperanza de nuevo a Nueva York. Pero hay que hacerlo uno por uno, observando a fondo sus particularidades.
Partido #1 – Knicks 105 / Spurs 95
Lo grandioso fue sorprender “la zorra” en su cueva y sacarle un triunfo inicial muy poco común. Jalen Brunson anotó 30 puntos. Mientras, el gigante Wembanyama alcanzó 26 con 12 rebotes para las Espuelas, muy a pesar del “gardeo cerrado y a fondo” de Karl Towns, Mitch Robinson y OG Anunoby.
Partido #2 – Knicks 105 / Spurs 104
Probablemente el partido más “cerrado” de la serie. Se sintió como una realidad el cerco sobre Wembanyama. Sin embargo, anotó 29 puntos con 9 asistencias y 53% en tiros de campo.
Partido #3 – Knicks 111 / Spurs 115
Los newyorkers abuchearon a Trump, fanático declarado de los Knicks, y lo culpan de haber “azarado” al equipo. Wembanyama lució grandioso con 61% de tiro. Brunson se lució de nuevo: 32 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias. Pero los Spurs detuvieron la caída y evitaron el peligroso 3-0.
Partido #4 – Knicks 107 / Spurs 106
Sin dudas, el partido más dramático de la serie. Los Knicks vinieron de atrás, abajo por 29 puntos y firmaron la mayor remontada en la historia de las Finales de la NBA. Un rebote ofensivo y canasta de OG Anunoby en los segundos finales selló una victoria increíble, colocando la serie 3-1 y evitando llegar a San Antonio con el destino en peligro. Brunson, crecido de nuevo: 36 puntos y 7 asistencias.
Partido #5 – Knicks 94 / Spurs 90
En San Antonio pasó lo que tenía que pasar: Jalen Brunson se agiganta de nuevo y encesta 45 de los 94 puntos (48%) que lograron los increíbles Knicks. La historia ya estaba escrita y será asunto del pasado. Los Knicks son campeones. Increíbles.
Fuente original: AlMomento