La rapera dominicana Melymel publicó en redes sociales una reflexión sobre episodios de su historia personal y profesional. En ese relato dijo que nació producto de una infidelidad, que conoció a su padre biológico a los 15 años y que fue enviada a un orfanato después de una decisión de su madre.
Diario Libre reseñó que, antes de llegar al orfanato, la artista pasó por un centro de menores mientras una jueza resolvía su situación legal. Melymel identificó a Kenia Peralta como la magistrada que firmó los documentos relacionados con ese período.
La intérprete también habló de las carencias económicas que enfrentó en su juventud. Entre los trabajos que mencionó estuvo hacer cerquillos en San Carlos, una vía con la que buscaba ingresos sin renunciar, según su propio planteamiento, a los límites personales que se había fijado.
En la misma publicación abordó su relación con la fe. Contó que durante la adolescencia se consideró atea y que estudió religiones desde una postura crítica, movida por el resentimiento ante lo que había vivido. Después, afirmó, ese recorrido modificó su forma de pensar.
Melymel vinculó esos episodios difíciles con la construcción de su carácter. También recordó que comenzó a sonar en el rap a los 17 años, en ambientes donde compartía con colegas de mayor edad, y defendió la manera en que fue levantando su carrera artística.
La exponente urbana añadió reflexiones sobre relaciones sentimentales, perdón y vínculos personales. En su balance, presentó esas vivencias como parte de la vida que ha construido y del lugar desde el cual hoy mira su trayectoria pública.
La publicación combinó memoria familiar, búsqueda espiritual y defensa de su recorrido musical. La artista sostuvo que esas experiencias forman parte de la explicación de su carácter y de la forma en que entiende sus relaciones y su trabajo.
Con información de Diario Libre.
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