Boston albergó la sexta entrega de los Premios Dominicanísimo, una ceremonia que reunió arte, cultura y homenaje en una noche que reafirmó al certamen como la distinción cimera de la colectividad quisqueyana esparcida por el planeta. El evento abrió con un desfile sobre una deslumbrante alfombra roja que vieron pasar a las personalidades más notables de la comunidad dominicana residente fuera de la isla.
La animación principal del espectáculo recayó en Gabi Desangles, Irving Alberti y Mariela Encarnación, en tanto que la antesala sobre la alfombra roja quedó en manos de Sandra Berrocal, Melissa Núñez, Emildo Cordero y Sergio Toribio.
La velada, que equilibró la formalidad protocolar con la celebración festiva, distinguió a protagonistas cuya impronta atraviesa esferas diversas. El mundo de los negocios reconoció a Emmanuel Almonte, Freddy Ureña y José Mota —este último, director de Eventos del Omni Boston Seaport—, mientras las disciplinas musicales y artísticas se llevaron la atención con el tributo a las carreras de Pavel Núñez y Stephany Ortega.
Uno de los instantes de mayor intensidad sobrevino al otorgarse el premio Ícono a Radio Televisión Dominicana (RTVD), el canal estatal, al cumplir 74 años de trayectoria e incidencia. Marty St. George, al frente de JetBlue, obtuvo el galardón Amigos que Cambian Vidas, y la distinción Gran Dominicanísimo Internacional fue a parar a manos del legislador federal Adriano Espaillat, por su conducción y su permanente respaldo a la población hispana.
La presea máxima de la noche, el Gran Dominicanísimo, coronó a la doctora Frinny Polanco y a los humoristas Raymond Pozo junto a Miguel Céspedes, considerados los grandes embajadores del ingenio criollo.
El tramo de mayor carga emotiva estuvo protagonizado por Juan Carlos Rodríguez, integrante de Tercer Cielo, Robert Green, del colectivo Barak, y Héctor Acosta «El Torito», quienes ofrecieron un sentido tributo a quienes perdieron la vida en el sismo de Venezuela, en una muestra elocuente de la fraternidad del pueblo dominicano.
La reconciliación y la fe hallaron asimismo su momento estelar: en un acto que cerró formalmente más de dos décadas de distanciamiento, el galardón Leyenda Dominicanísima le fue impuesto a Acosta por los hermanos Geraldo Díaz y Juan Pablo Díaz, gesto de reconciliación que arrancó lágrimas entre los presentes.
Con información de AlMomento.
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