Puerto Rico arrancó con el pie derecho en el béisbol de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe. Este viernes, en el Estadio Quisqueya Juan Marichal, los boricuas doblegaron 4-3 a la escuadra anfitriona en un choque que necesitó entradas extra para definirse. Con las almohadillas congestionadas y sin outs en el octavo capítulo, José Rivera recibió un envío del apagafuegos Miguel Castro y despachó la esférica hacia la pradera derecha, suficiente para que entrara la carrera que selló el encuentro.
El compromiso restableció la confrontación entre ambas representaciones nacionales en la cita regional, las cuales no se veían las caras desde la edición de Barranquilla 2018. Gracias a este desenlace, los puertorriqueños emparejaron a ocho triunfos por bando la foja de por vida frente a los quisqueyanos, tras 16 careos en la historia del certamen.
Oriundo de Bayamón y con pasado en la finca de los Mets de Nueva York, Rivera valoró la importancia de abrir con victoria frente al dueño de casa. «Tremendo juego, como siempre. Tenemos una buena rivalidad con Dominicana. Salimos con un plan, lo pudimos ejecutar y conseguimos la victoria», declaró. Acerca de la atmósfera en el Quisqueya Juan Marichal, añadió: «Jugar en Dominicana ha sido la mejor experiencia que he tenido en mi carrera. Con tanta gente y tanta emoción, un juego entre Puerto Rico y Dominicana siempre ha sido nuestro clásico».
Desde el montículo, el iniciador boricua Jorhan Laboy aceptó cinco incogibles y una vuelta en tres entradas y un tercio de labor, recetando cuatro guillotinas y concediendo un pasaporte. El triunfo se lo acreditó Rubén Ramírez (1-0) por su actuación en el octavo acto. Por los dominicanos, César Valdez cargó con igual número de innings que Laboy, aunque recibió cuatro inatrapables y le fabricaron dos carreras; ponchó a cuatro y otorgó una base. El revés recayó en Miguel Castro (0-1), a quien le hicieron dos anotaciones en el episodio de la muerte súbita.
A la ofensiva por los anfitriones, Pedro Severino disparó un hit en tres comparecencias, pisó el plato en una ocasión y negoció transferencia; Deivi Muñoz consiguió un imparable en cuatro viajes, con una anotada y una remolcada, mientras que Michael De León produjo una carrera mediante sencillo en dos turnos. Del otro lado, Rivera finalizó con par de imparables en tres oportunidades al bate; Rubén Castro facturó una anotada y un flete en cuatro comparecencias; Edison Mora cruzó el plato dos veces y Anthony García remolcó una.
Este sábado, la tropa quisqueyana saldrá a emparejar su foja cuando choque con Curazao, al tiempo que los boricuas irán por su segunda conquista del campeonato midiéndose ante Cuba, en lo que será la próxima fecha de la ronda preliminar.
Con información de El Día.
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