La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) divulgó este martes una nueva actualización de víctimas tras el sismo de magnitud 7,4 que golpeó a Colombia el día anterior: el informe eleva a 169 los fallecidos y contabiliza más de 900 lesionados. La cifra supera los 111 decesos reportados en la víspera, en tanto prosiguen las operaciones de búsqueda y rescate en las localidades damnificadas.
El recuento de la organización incluye 1.575 residencias con daños, 61 estructuras colapsadas por completo y perjuicios en seis terminales aéreas. Pereira, cabecera de Risaralda y uno de los municipios más próximos al punto de origen del temblor —localizado en San José del Palmar, departamento del Chocó—, reporta la cifra más alta de decesos: 60 personas fallecidas, de acuerdo con la contabilidad de las capitales.
El temblor ocurrió a las 07:34 (hora local) y su foco se situó en San José del Palmar, a 103 kilómetros bajo la superficie, de acuerdo con los datos del Servicio Geológico Colombiano (SGC). Las sacudidas alcanzaron a percibirse en Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia y Medellín, así como en otras poblaciones del centro y el occidente colombiano, e inclusive en Ecuador, Panamá y Venezuela.
El mandatario Abelardo de la Espriella, que apenas suma tres días al frente del Ejecutivo, calificó la emergencia como «desastre nacional» y activó un Puesto de Mando Unificado con el fin de articular la respuesta institucional. El jefe de Estado se desplazó el lunes a Quibdó, capital del Chocó, dialogó con las autoridades del departamento y después continuó hacia Cali —otra de las ciudades severamente castigadas—, donde declaró: «El Chocó tiene un lugar especial en mi corazón porque ha sido un departamento abandonado».
El burgomaestre de Pereira, Mauricio Salazar, no pudo contener la emoción durante la rueda de prensa en la que detalló los estragos y comunicó la imposición de un toque de queda —vigente entre las 6:00 de la tarde y las 5:00 de la mañana—, junto con la interrupción de la docencia y la movilización de 2.000 efectivos. «Desde hoy a las seis de la tarde hemos decretado toque de queda hasta las cinco de la mañana para proteger el comercio de la ciudad. Las clases quedan suspendidas hasta nueva orden porque tenemos muchas estructuras de instalaciones educativas comprometidas», comunicó. «No tenemos una cifra oficial, tenemos varios hospitales, centros de atención que ya no están recibiendo sus urgencias, producto precisamente de la alta demanda», añadió.
El SGC precisó, por otra parte, que la duración de un terremoto admite tres mediciones distintas: el lapso que las personas perciben, el que captan los sismógrafos y el que se prolonga el desplazamiento de la falla geológica. Respecto al evento del lunes, los sensores más próximos al epicentro detectaron «entre 90 segundos y 2 minutos de movimiento significativo».
Con información de El Día, Diario Libre y N Digital.
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